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INTRODUCCIÓN
Las mujeres y los hombres que
integramos el Partido Nacional
de Honduras, declaramos nuestra
lealtad con Honduras, nuestra
nación a la que queremos libre,
soberana y justa.
El Partido Nacional de Honduras,
es un partido político, democrático
y popular, que lucha dentro
del estado de derecho por obtener
y conservar el poder público
con la finalidad de defender
la soberanía, consolidar la
democracia participativa e impulsar
la justicia social con libertad
y democracia en nuestro país,
contribuir con la construcción
de un mundo en que impere la
paz, el respeto a la dignidad
de la persona humana, el bien
común, la solidaridad, la subsidiariedad
y el acatamiento entre los pueblos.
El Partido Nacional de Honduras,
lucha por el fortalecimiento
de nuestra identidad nacional,
por la educación como clave
para el crecimiento y desarrollo
de todos los pueblos.
Trabajamos por la unidad y la
estabilidad política de la nación
hondureña, para propiciar un
desarrollo integral y equitativo,
que de respuesta a las demandas
de una sociedad en crecimiento,
pluralista y participativa.
Nuestro partido es una institución
con vocación transformadora
y con visión objetiva hacia
el futuro.
El Partido Nacional de Honduras,
es receptivo de todas las tendencias
pluralistas del mundo y en él
se encuentra representada la
sociedad en todas sus manifestaciones.
SE UBICA EN EL CENTRO HUMANISTA
QUE SE FUNDAMENTA EN EL RESPETO
A LA DIGNIDAD Y EN EL DESARROLLO
INTEGRAL DE LA PERSONA HUMANA,
POR ELLO, LA DOCTRINA DEL PARTIDO
NACIONAL DE HONDURAS SIENDO
ESENCIALMENTE HUMANISTA TIENE
QUE HUNDIR SUS RAÍCES EN EL
CONCEPTO GENUINO DE LA PERSONA
HUMANA.
Los avances técnicos, la aceleración
y multiplicación de las comunicaciones,
la globalización de las realidades
sociales y económicas, así como
la de nuestros propios debates
y definiciones políticas, exigen
respuestas nuevas.
Estamos convencidos que es la
corriente humanista y popular
la que tiene en su seno los
valores y principios sobre los
cuales construir propuestas
más adecuadas para gobernar
el proceso de cambios del siglo
XXI.
LOS CUATRO PRINCIPIOS
FUNDAMENTALES
I LA PERSONA HUMANA
La doctrina del Partido Nacional
de Honduras es fundamentalmente
humanista, lo cual quiere decir
que coloca al hombre como principio
y meta, y no como mero instrumento,
sino como el sujeto protagónico,
que es el fin último de toda
la organización y de toda acción
en el orden político, social
y económico.
Cada uno de nosotros estamos
investidos de una dignidad que
sólo es propia de la dignidad
humana, y este dato es el que
nos distingue de los demás seres
de la tierra. La sociedad debe
poner al alcance de la persona
los bienes y servicios necesarios
para garantizarle una vida digna
y decorosa asegurándole los
medios idóneos que le permitan
desarrollar su condición de
persona.
La defensa de la dignidad humana
y la promoción de la persona
suponen que el hombre sea cada
vez más dueño y autor de sus
decisiones.
II BIEN COMÚN
En el Partido Nacional de Honduras
se concibe a la sociedad como
la forma histórica de la realización
de la persona, proclamándose
el principio de la primacía
del Bien Común, lo cual implica
que el bien estrictamente personal
debe subordinarse en su desarrollo
al bien social de todas y cada
una de las personas.
El Bien Común es el bien general
del conjunto de los hombres
que integran la sociedad política.
Dada su condición de común,
la totalidad de los integrantes
de la sociedad política participan
de él y en él se benefician.
Desde la óptica del Partido
Nacional de Honduras es referencia
obligada destacar la necesidad
de construir cotidianamente
un orden social dirigido a alcanzar
el Bien Común con la concurrencia
de las diversas voluntades del
cuerpo social.
III SOLIDARIDAD
Entre todos los individuos y
grupos que componen la sociedad
humana debe haber una auténtica
solidaridad.
Sin distinción de clases sociales,
raza, sexo, credos y colores
políticos, todos están obligados
en su propio campo y en coordinación
con los demás a trabajar por
el bien común.
El principio dinámico que une
a todos los hombres de la sociedad
y los impulsa a la búsqueda
del Bien Colectivo es justamente
la SOLIDARIDAD.
Todos los hombres que forman
parte del conglomerado social
deben estar conscientes de que
no solo tienen derechos que
se les deben respetar, sino
también deberes ineludibles
que han de cumplir para el bien
de todos. No hay persona o grupo
que pueda desprenderse de este
deber solidario, ya que de él
depende que la sociedad funcione.
Cabe mencionar que el ejercicio
de la solidaridad dentro de
cada sociedad, solo es pleno
cuando sus miembros se reconocen
unos a otros como personas.
De esta manera, la solidaridad
es ante todo un camino hacia
la paz la democracia y justicia
social.
IV SUBSIDIARIEDAD
Recordemos que el hombre necesita
de la sociedad para su perfección,
para su bien más no para el
bien de uno solo, sino para
el bien de todos y cada uno,
sin excluir a nadie, pues todos
y cada uno necesitan de ella
para adquirir su perfección.
Esto es justamente el Bien Común.
Del Bien Común se derivan una
serie de principios sociales,
y de entre ellos destacaremos
la subsidiariedad, cuyo fin
es armonizar las relaciones
con sus respectivos miembros.
La subsidiariedad significa
que toda actividad social tiene
carácter de complementación
y de ayuda para los miembros
de la sociedad. Por consiguiente,
que no haga la sociedad lo que
pueda hacer la persona.
La subsidiariedad es un principio
de ayuda desde la reserva (subsidium),
nunca de sustitución del responsable.
Esta ayuda de la que hablamos
debe cumplir las siguientes
reglas:
a) Cuando sea necesaria
b) Solamente la necesaria
c) Donde sea necesaria
d) Sólo por el tiempo necesario
Este principio sirve fundamentalmente
para establecer las responsabilidades
de la sociedad, en relación
con las de sus miembros y al
mismo tiempo para que cada uno
asuma su responsabilidad.
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