El Partido
Nacional de Honduras, condena
la actitud de cierto grupo
de dirigentes del Partido
de Unificación Democrática,
de seguir con la política
de confrontación de la familia
hondureña.
Rechaza la promoción de la
violencia como método de resolución
de conflictos, los actos que
ponen en peligro la integridad
física de las personas o las
pintadas que hacen apología
al odio.
Reprueba que se use el nombre
de los campesinos para intereses
políticos mezquinos, en lugar
de unirse en una lucha legítima
para resolver sus problemas.
Reitera, su apoyo incondicional
a las políticas de Estado
que en beneficio del pueblo
hondureño, ha venido promoviendo
el Presidente de la República,
Porfirio Lobo Sosa.
El Partido Nacional, gestor
de los grandes cambios sociales,
es el partido de la solidaridad
y la apertura, y seguirá luchando
para que se respete la dignidad
de la personas humana y apoyará
en la búsqueda del bien común
para todos los sectores del
país, sobre todo los más necesitados.
Tegucigalpa MDC 14 de septiembre
de 2011