Ricardo
Antonio Álvarez Arias nació
un 04 de febrero de 1963,
es el primogénito del matrimonio
conformado por Doña Idarela
Arias y Don Ricardo Alvarez
(QDDG).
Alvarez nació en la ciudad
de Panamá, a los pocos días
sus padres regresan a vivir
a Tegucigalpa.
Desde
muy pequeño sus abuelos, doña
Estela y don Juan Alvarez,
quienes vivían cerca de los
mercados de Comayagüela y
se caracterizaban por ayudar
a los desprotegidos, le enseñaron
a identificarse con las necesidades
de los más pobres y es desde
ese momento que inicia su
interés de solidarizarse con
los más necesitados.
A
finales de los 60´s el hoy
Presidente del Comité Central
inicia sus estudios pre-escolares
en la Escuela Americana institución
que lo alberga hasta 1981,
año que culmina la secundaria.
Durante su infancia y adolescencia
Ricardo participa en equipos
de fútbol, su gran pasión,
en ligas juveniles de baseball,
práctica golf, deporte del
cual su padre fue campeón
nacional.
En
1982 luego de ganar una beca
ingresa a la Universidad de
Saint Thomas en Houston Texas,
donde estudia Administración
de Empresas, titulo que obtiene
en 1985, luego se traslada
a la Universidad de Miami
en Florida a sacar una maestría
en Administración de Empresas
la cual culmina en 1987.
|
Al
terminar sus estudios
superiores Ricardo regresa
a Tegucigalpa para poner
en práctica los conocimientos
adquiridos, inicia su
vida profesional trabajando
como Gerente General
de Transporte Triti,
luego en 1987 pasa a
ser gerente general
de ventas en Álvarez
Automotriz.
|
El
17 de febrero de 1990, después
de un noviazgo de seis años,
se casa con la joven economista
Lucrecia Mejía con quien ha
procreado tres hijas y un
hijo, Ana Elena, Analisa,
Ariana y Ricardo Antonio Juanjosé.
Entre 1990 y 1994 trabaja
como servidor público en la
alcaldía del Distrito Central,
entidad en la que se desenvuelve
como, Fiscal Municipal, Asistente
de la alcaldesa doña Nora
Gúnera de Melgar y como Gerente
de Servicios Públicos, puesto
que le permite conocer las
necesidades de las personas
que laboran en los mercados
y ganar el cariño de muchos
que en la actualidad continúan
siendo sus amigos.
A
partir de 1994 hasta 1998
se desenvuelve como regidor
municipal cargo desde el cual
atiende a los cientos de capitalinos
que acuden a su oficina para
que este joven nacionalista
les ayude a resolver sus problemas.
Además
continúa practicando su carrera
y en ese lapso de tiempo labora
como Gerente General de Intermediaria
Financiera, luego pasa a ser
gerente de la Promotora Bursátil,
S.A. y posteriormente se convierte
en el presidente de Promociones
e Inversiones de Honduras.
Inmediatamente
ingresa al grupo Financiero
Ficohsa, donde inicia como
gerente general de la Arrendadora
de esta bancaria, enseguida
pasa a ser el vicepresidente
de Servicios Financieros de
esta misma institución.
Es
mientras se desempeñaba en
estas funciones de la banca
privada cuando en junio del
2000 inicia la campaña del
candidato presidencial Ricardo
Maduro, razón por la cual
decide abandonar dicho puesto
para dedicarse a la política
a tiempo completo.
En
el transcurso de los dos años
de campaña Ricardo se dedica
a trabajar a la par del entonces
candidato presidencial, asistiéndolo
en todas sus actividades y
participando en diferentes
comisiones.
Al
ganar las elecciones y a partir
del 27 de enero del 2002 cuando
Ricardo Maduro toma posesión
como Presidente de la República,
Alvarez inicia su gestión
como Ministro Secretario Privado
de la Presidencia, cargo a
través del cual tiene la oportunidad
de desarrollar diversos programas
en beneficio de los sectores
más vulnerables.
Durante este puesto, el funcionario
rompe la tradición de las
personas que han desempeñado
esta obligación, quienes se
dedicaron únicamente a acompañar
al dignatario en sus funciones,
Ricardo aparte de asistir
al Presidente Maduro abre
las puertas de su despacho
para poder atender de alguna
manera las demandas de todos
aquellos que le acuden.
Al ver las necesidades que
sufren los más pobres de la
capital el Secretario Privado
impulsa diversos proyectos
sociales a los que les denomina
“60 horas de Acción Social”
las cuales consisten en intensas
jornadas de trabajo que se
enfocan en los sectores más
vulnerables de la ciudad.

Además
de desenvolverse como Secretario
Privado, Alvarez también es
nombrado presidente de la
Comisión Nacional Pro Instalaciones
Deportivas, Conapid, cargo
desde el cual tiene la oportunidad
de ejecutar proyectos que
buscan alejar a la niñez y
a la juventud de las drogas
y las pandillas.
Al
llegar a la Conapid inicia
dos importantes programas
“Adelante Campeones” y “Fútbol
para la Vida”, ambos dirigidos
a cientos de niños y adolescentes
que no tienen acceso a infraestructuras
deportivas adecuadas o no
pueden asistir a escuelas
privadas de balompié.
“Adelante
Campeones” enmarca la construcción
de canchas con el objetivo
de brindarle espacios deportivos
a todos los niños, niñas y
jóvenes que habitan en los
sectores más vulnerables del
país.
El programa “Fútbol para la
Vida” es una iniciativa del
reconocido futbolista hondureño
Héctor “Pecho de Águila” Zelaya
quien tiene la visión de brindarle
a la niñez capitalina que
vive en los barrios y colonias
más pobres una oportunidad
de integración, solidaridad,
superación, lealtad, orgullo,
respeto y responsabilidad.
Al
ver la proyección de “Fútbol
para Vida” Ricardo lo incorpora
dentro de los proyectos de
la Conapid, este programa
se extendió durante la administración
de Maduro a unos ocho mil
niños y niñas que integraron
146 equipos de balompié.
Conjuntamente
Alvarez se desempeñó como
diputado al Congreso Nacional
y como Pro-Secretario del
Comité Central del Partido
Nacional.
Todas las actividades que
Ricardo Alvarez ha realizado
durante más de 20 años son
admiradas por el pueblo capitalino
quien ve en este joven una
persona con un alto espíritu
de solidaridad con los que
más lo necesitan, características
que lo convierten en aquel
momento en el principal candidato
a alcalde de Tegucigalpa.
Al
convertirse en candidato a
la comuna capitalina Alvarez
marcó su campaña política
con programas sociales, entre
ellos “Agua para Vivir”, “Techos
Dignos” y “60 meses de Bacheo
por la Capital”, proyectos
que fueron muy bien vistos
por los capitalinos, quienes
el 27 de noviembre de 2005
lo convirtieron en el alcalde
del municipio del Distrito
Central.
El
25 de enero de 2006 Ricardo
Alvarez toma el bastón de
mando de la capital, y en
compañía de los regidores,
bajo el lema Acción. Honestidad.
Primero los Pobres inicia
el camino que conduce a la
ciudad que todos queremos.
El
principal logro de Alvarez
desde el inicio de su administración
es establecer una Corporación
Municipal unida, sin intereses
políticos, que trabaja en
equipo y que lucha por lograr
el desarrollo de la capital.
Liderar un equipo de trabajo
fusionado, ha permitido que
su gestión tenga significativos
logros que marcan el cambio
en la ciudad y que regresa
a los habitantes el orgullo
de ser capitalinos.
Entre
los principales triunfos de
su administración se puede
mencionar la recuperación
de la Plaza Los Dolores, hoy
convertida en la Plaza de
la Cultura, ya que es el escenario
de muchas presentaciones artísticas.
Asimismo resalta la recuperación
de la peatonal, que durante
más de 20 años fue ocupada
por vendedores ambulantes,
quienes luego de dialogar
con las autoridades municipales
decidieron trasladarse al
centro comercial La Isla,
acción que permitió que los
capitalinos volvieran al centro
y que pudieran disfrutar del
ahora Paseo Liquidámbar.
De
la misma manera Alvarez se
ha interesado por mejorar
la infraestructura vial de
la ciudad por lo que ha aprobado
la ejecución de importantes
proyectos como el paso a desnivel
Cuatro puntos cardinales,
ubicado a inmediaciones del
Estadio Nacional, la calle
Chile-Cerro Grande, la reconstrucción
total del bulevar del Norte
y la calle principal de la
colonia San Miguel, el Interconector
El Dorado y el Paso 12 a inmediaciones
de la Universidad Nacional.
Otro
programa que se destaca dentro
de su administración es el
apoyo que recibe de la población
con el Programa Esfuerzo Conjunto,
mediante el cual se ejecutan
proyectos viales con el apoyo
de los vecinos, una muestra
de esta modalidad es la rehabilitación
de la 5ta calle de la Torocagua,
donde sus habitantes después
de 42 años pudieron ver realizado
el sueño de tener una calle
en buen estado.

Además
sobresale en Plan Capital
450, la ciudad que queremos,
un proyecto a largo plazo
que propone implementar obras
para el mejoramiento de la
infraestructura de la ciudad
y programas de carácter social
en el campo de la educación,
transporte, agua potable y
saneamiento básico, recuperación
de espacios públicos, áreas
verdes, descentralización
y gestión de riesgos.
Asimismo
busca crear un sentido de
pertenencia y cultura en la
población, entre otros temas
estratégicos que serían desarrollados
en los siguientes 22 años,
con el apoyo de la Cámara
de Comercio e Industria de
Tegucigalpa, CCIT, y el Programa
de las Naciones Unidas para
el Desarrollo, PNUD.

Otro
punto que destaca la administración
de Ricardo Alvarez son los
programas sociales que lleva
a los más necesitados de la
capital entre estas actividades
Agua para Vivir, Techos Dignos,
La Funeraria del Pueblo y
los buses Primero las Damas

Siempre
enfocado en los más pobres
el jefe municipal con el apoyo
de su corporación ha implementado
el programa de alfabetización
“Yo si Puedo”, dirigido a
personas adultas que por una
u otra razón no tuvieron la
oportunidad de aprender a
leer y escribir en su infancia.
Con
el apoyo del Programa de las
Naciones Unidas para la Infancia,
Unicef Alvarez continúa ejecutando
el programa deportivo Fútbol
para la Vida en la municipalidad,
por lo que hasta la fecha
ha llegado a unos cinco mil
niños y niñas pobres de la
capital.
También
es de interés para Alvarez
fortalecer la familia, por
lo que con unanimidad de votos
se aprobó que el mes de agosto
las bodas realizadas por la
comuna capitalina serían totalmente
gratuitas, medida ejecutada
con el fin de rescatar los
valores familiares y lograr
que las parejas que por años
han vivido en unión libre
formalicen su relación.
Su alto nivel de aceptación
lo perfila como uno de los
principales líderes del Partido
Nacional, por lo que después
de salir como el convencional
más votado las autoridades
de este organismo político
lo convierten en el presidente
del Comité Central del Partido
Nacional.

Esta
nueva faceta Alvarez la toma
como un reto para servir a
Honduras, trasformar el país
e impulsar la revolución por
los pobres y por la dignidad
de la nación.
Todas
las acciones ejecutadas en
el tiempo de su gestión permiten
que Ricardo mantenga un alto
perfil ante la población capitalina,
quien mira con agrado las
obras y proyectos ejecutados
hasta la fecha, por lo que
unos 200 mil capitalinos lo
reeligieron cuatro años más
en su cargo a fin de que pueda
continuar con su proyecto
de Primero los Pobres.